La rutina

La rutina me arrastra
como a un perro su correa.
No soporto las pequeñas gestiones de la vida.
Puedes ocupar todo tu tiempo con ellas,
enterrarte con ellas
y no pensar en nada más.
«¿Dios mío,
pero qué he hecho?
¿En qué me he convertido?»
Escucho decir
al héroe de la película,
mientras me hundo en sofá
en el que estoy embalsamado.
Necesito aire,
sueños que iluminen mi vida
y despierten las emociones eléctricas
que ahora recorren un cuerpo de madera.
Estoy atrapado
y no tengo más proyectos
que superar este día.
Quizá mañana sea diferente,
pero hoy me siento vencido
por la rutina,
como si hubiera perdido la ilusión
y con ella la felicidad.

One Comment

  1. Responder
    Maria Jesus octubre 11, 2017

    Cuando uno se olvida de su alma, olvida que realmente su propósito en esta vida es grandioso, cuando se olvida que es ” un Ángel caído” y que la finalidad de su vida es elevarse y ayudar a otros hacer el camino, SI!!!!!! entonces la vida material lo traga, engullendo lo y bañándolo con gotas de tristeza que van abocadas a una “depresión” endémica SOMOS DIOSES Y LO HEMOS OLVIDADO

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