La debilidad del cuerpo

La debilidad del cuerpo
como una lluvia de asteroides
y sus respectivos cráteres.
Y la ira creciendo en el centro
como una gran pataleta
que acabará en terremoto.
Ya está aquí ¿y ahora qué hago?
Siempre ocurre todo al mismo tiempo:
la debilidad del cuerpo,
la ineptitud de la mente
y este viaje nocturno
bajo la lluvia ácida
de mi propia estupidez humana.
¡Que me corten la cabeza!
Que me devuelvan a la calma
porque mi alma se está poniendo
muy negra; parece que
se avecina una tormenta eléctrica
los rayos incendiarán el bosque,
y el humo ahuyentará las ratas.
Mi cuerpo está desorganizado
y este caos me arrasa.
Lo siento enmarañado,
lento, sucio, violento.
Pero no le pasa nada
sólo está enfermo.

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