Internet

Me invade
un deseo expandido
con acceso a todo lo que existe.
De mi mente emerge
una enorme lengua golosa
conectada a Google.
Por la pantalla desfilan
conceptos e imágenes
que me llevan en una deriva
perfectamente lógica e irracional,
en la que primero leo
una definición de amor
en Wikipedia
y después un poema.
Voy flotando
realizando conexiones
y sinapsis
por esta mente digital
en la que el deseo y la razón
están enamorados
y copulan desvergonzadamente
a la vista de todos.

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