Bilbao

Entre sus puentes y museos
respiro el antiguo
aliento gris de esta ciudad.

Ya casi no lo recordaba,
pues yo era un niño
cuando se quito el mono de trabajo
y se puso el traje de moderna.

Se arregló la boca
y se hizo algo de cirugía estética.
Luego apareció una mañana
renovada totalmente,
como en un programa de esos
en los que cambian radicalmente a las personas.

Yo siempre me pregunto,
qué será de ellas,
si habrán vuelto a ser lo que eran,
o están viviendo, como esta ciudad,
una vida completamente nueva
de congresos, inauguraciones y conferencias.

Y en tal caso,
¿Queda algo de entonces, algún resto,
alguna esencia?
o será más bien
como la imagen que queda
en el fondo del lienzo,
que no se ve,
pero perdura por siempre en el museo.

One Comment

  1. Responder
    Maria Jesus enero 31, 2018

    preciosa……

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