Al final

cementerio

Naciste en libertad, y en libertad conociste a tus semejantes y te entregaste a ellos. También libremente diste tu palabra a quién te la dio, amaste a quién te amó y cuidaste de los que te cuidaron. Y ahora que se acerca el final estás turbado porque sientes que tu muerte está prisionera en el corazón de los que conociste y te conocieron.Tú, que viviste pendiente del oxígeno que respiraba el vecino, que mediste el amor que dabas por el amor que recibías. Tú, que fuiste lo que los demás esperaban y juzgaste tus acciones con la balanza de las de los demás. ¿Aún te preguntas por qué tu muerte no te pertenece si al cabo de los años has comprado con la tuya la vida de los demás?

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